XII Capítulo General

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XII Capítulo General | Preparación para la elección del nuevo Superior General 2020
Pobres Siervos de la Divina Providencia


UNA PALABRA Y UN SÍMBOLO
Para decir la profecía de la comunión
Estamos caminando hacia la celebración del XII Capítulo General, cuyo tema es la “Profecía de la comunión”. El Capítulo es siempre un don de gracia que el Señor nos ofrece.
Este don de gracia nos invita a regresar a las fuentes del Carisma que Dios Padre hizo surgir en el corazón del Padre Juan Calabria y que hoy es fuente de vida para muchas personas en
diferentes partes del mundo.
Para favorecer y dar cierta unidad a nuestro camino en preparación al Capítulo,
proponemos una PALABRA y un SÍMBOLO. Palabra y Símbolo, juntos, expresan esa profecía de comunión que estamos llamados a construir, vivir y anunciar en los contextos culturales, espirituales y sociales de nuestro tiempo. La Palabra es luz que ilumina, calienta el corazón
y da ritmo a nuestros pasos y a nuestras relaciones; el Símbolo ayuda a hacer visible lo que deseamos vivir para manifestar la profecía de la comunión.

PALABRA
La Palabra que nos ilumina en este camino hacia el Capítulo General nos lleva al Cenáculo, en el momento de la Última Cena, y nos hace escuchar esta Palabra de Jesús: “En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos
a los otros"


SÍMBOLO
La profecía de la comunión que estamos llamados a vivir, está representada
gráficamente en el Símbolo del Capítulo. La comunión que es profecía en la historia, nace de la cruz pascual (cruz donde predomina el color blanco, signo de la resurrección), y del soplo del Espíritu Santo, que desciende del cielo y abraza la cruz y a las personas (el viento
representado por diferentes colores recuerda la variedad de los dones del Espíritu). El crucifijo resucitado, soplando su Espíritu, genera personas capaces de vivir como resucitados. Personas que se toman de las manos: vivir como resucitados significa testimoniar la comunión que viene de lo alto y se encarna en la historia y en las nuevas relaciones. Cinco personas y diferentes colores: las relaciones nuevas tienen la característica
de la interculturalidad presente en la Obra. Las personas renovadas en Cristo se abren a los demás y juntos anuncian la paternidad de Dios, que en Cristo y en el Espíritu Santo, nos hace
hijos y hermanos. Pero esta comunión no está encerrada en nosotros mismos sino abierta y en construcción.
Por eso las cinco personas que se dan las manos no cierran el círculo sino que dejan una apertura que nos lleva a salir hacia la vida herida y a las nuevas pobrezas de nuestro
tiempo.
La comunión como profecía reúne la mística, la fraternidad y la misión.

ORACIÓN DEL XII CAPITULO GENERAL
Oh, Señor, Dios Padre misericordioso, míranos con bondad a los miembros de la familia calabriana; dígnate llenarnos de tu Espíritu, para que respondamos fielmente a tu llamado. Por la intercesión de la Inmaculada Virgen María, de San José, de San Juan Calabria y de todos nuestros patronos consérvanos siempre en tu amor.

Envíanos religiosos, religiosas y laicos de espíritu apostólico que, unidos en una sola familia, creamos en Ti y en tu Palabra. Haz que, libres de preocupaciones terrenas, llenos de confianza en tu Providencia y en comunión con quienes te representan, estemos siempre dispuestos a cumplir tu voluntad y a sufrir con Cristo, para que tu santo Reino se establezca en las almas.

Envía Señor, el Espíritu Santo, para que podamos recibir los signos de comunión que, mediante el XII Capítulo General, Tu harás germinar en la Obra y en la Iglesia. Amén