Misioneras de los Pobres

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Fundadas con la Espiritualidad de Padre Juan Calabria el 11 de octubre de 1962.

El 7 de abril de 1962 las 4 hermanas uruguayas fueron a Porto Alegre (Brasil) para una formación más intensa. Y allí se unió otra hermana que estaba en Porto Alegre y enseguida se unieron más. 
El 11 de octubre de 1962, día de la apertura del Concilio Vaticano ll, las primeras 5 hermanas emitieron los primeros votos privados, consagrándose a Dios como Misioneras de los Pobres, dentro de la Obra de san Juan Calabria, acogidas dentro de la Congregación de los Pobres Siervos de la Divina Providencia, por el Superior General de visita por América Latina en aquel momento, el Padre Luis Pedrollo, sucesor directo de San Juan Calabria y su consejo. Y también reconocidas por el Obispo de Salto, Mons. Alfredo Viola.

Actualmente están presentes en Uruguay (Salto), Brasil (Restinga), Italia (Roma) y en Paraguay (Ciudad del Este).

 Un poco de historia
 “Cada carisma surge en la Iglesia para dar respuesta a una necesidad urgente del Pueblo de Dios. Así nacimos: primero fue una inquietud y un sueño de Mons. Viola de tener catequistas Misioneras para atender la vasta campaña de Salto. Esta idea empezó a concretarse  con la llegada de los Pobres Siervos en 1959 y fue madurando en las  primeras semanas de misiones por la campaña. En sus giras fueron acompañados por las catequistas que trabajaban en dichos pueblos. Esta experiencia ayudó a realizar el sueño de las catequistas que era trabajar en la campaña, en la que había mucha pobreza espiritual y material”. 

 Con el mismo espíritu, un grupo de jóvenes en Italia se reúnen, también acompañadas por los Pobres Siervos.  Iniciaron así un camino de formación con el objetivo de consagrarse a Dios como Misioneras de los Pobres y unirse al grupo de  las Misioneras de los Pobres de América Latina. Hicieron su primera profesión religiosa como Misioneras el 25 de diciembre de 1968. El paso de unión con las hermanas de América se dio en el año 1970.
El 21 de julio de 1997 el Obispo de Salto, Mons. Daniel Gil Zorrilla, las erige como comunidad religiosa y aprobó sus constituciones.

Misión Específica 

 Nuestra misión es la entrega total de nosotras  mismas, de cada una personal y comunitariamente a Dios, para anunciar el mensaje de Cristo a todas las gentes, manifestando la paternidad de Dios mediante un entero y completo abandono en la Divina Providencia, en lo material y espiritual. Realizamos la misma, hoy mediante obras concretas de evangelización: testimoniada y predicada en los lugares más pobres y abandonados social y espiritualmente, a los que llamamos “vacíos pastorales” donde no hay presencia estable del sacerdote; catequesis, promoción integral de los pobres, “porque siempre debemos ir con preferencia adonde nada humanamente podemos esperar: a los pobres, a los humildes, a los que sufren; debemos buscar almas, criaturas abandonadas, a los rechazados por la sociedad, a los pecadores. Éstas son las verdaderas riquezas, los tesoros, las joyas de la Obra” (don Calabria); pastoral vocacional (con espíritu apostólico de servicio a la Iglesia y con gran generosidad y desinterés) y la formación de agentes pastorales (como catequistas, animadores de grupos etc.). 

 Ninguna de estas actividades serán empezadas o realizadas con el fin de ganancias humanas y ninguna será dejada por el solo motivo de falta de recursos materiales. 
Expresan todas ellas, también, nuestra forma de vivir nuestra pobreza y nuestra misión, poniendo todo nuestro tiempo y posibilidades al servicio de los más pobres y necesitados. En todas las obras cuidamos el espíritu institucional, y las consideramos como medios para acrecentar el Reino de Dios 

 “Las Hnas. Misioneras de los pobres, estamos llamadas a ser Evangelios vivientes con nuestra vida, viviendo una vida de oración, de entrega, de donación y amor. Para esto necesitamos llenarnos del Espíritu de Cristo, estar en comunión con el Padre. Así podremos vivir nuestro espíritu misionero como Jesús nos enseña, con su Palabra y la Eucaristía; vivir según el espíritu puro y genuino de la obra; hacernos santas y santificar la misión que el Señor nos confía a cada instante de nuestra vida: ser Evangelios Vivientes como nos pide con tanto amor y cariño San Juan Calabria”, 

 Reconocemos agradecidas que nuestra familia religiosa es un don que Dios hace a su Iglesia. Cuando, en 1960, frente a la necesidad de catequistas para la campaña de la Diócesis de Salto, los Pobres Siervos de la Divina Providencia nos propusieron formar un grupo para atender aquellas necesidades, nos sentimos llamadas a consagrar nuestra vida al Señor en el mismo Espíritu de la obra de Don Calabria”,



Comunidades presente en la Delegación


URUGUAY

Hermanas Misioneras de los Pobres - Salto

Av. Rodó 705 - 50.000 SALTO - URUGUAY
Tel y Fax (+598) 473 28 609

Comunidad Religiosa:
Hna. Jandira Balestrin, Hna. Blanca Azucena Bueno, Hna. María Teresa Dornelles y Hna. María Nelly Beasley.

PARAGUAY

Hermanas Misioneras de los Pobres - Ciudad del Este

Barrio Santa Ana - Casilla de Correos 250 - CIUDAD DEL ESTE - PARAGUAY

Comunidad Religiosa:
Hna. María del Rosario Farías y Hna. Hilaria da Rosa.