San Zeno in Monte
Verona, 14 de abril de 2026

Queridos Hermanos y Hermanas, Shalom.
La Familia Calabriana, presente en los distintos continentes y arraigada entre los pobres, desea expresar
con claridad y sin ambigüedades su plena y firme solidaridad con el Santo Padre, el Papa
León XIV, en este momento marcado por duros ataques públicos, entre ellos los recientemente
expresados por Donald Trump.
No es solo una cuestión de respeto institucional. Es algo más profundo. Cuando se ataca al Papa,
es la voz del Evangelio la que molesta, es la libertad de conciencia cristiana la que está siendo cuestionada;
es el Evangelio mismo el que se considera incómodo.
Nosotros reconocemos en el Papa no un poder que hay que defender, sino una paternidad que hay que custodiar. Una paternidad que, como nos enseñó San Juan Calabria, no se impone, sino que se entrega;no
domina, sino que sirve; no busca el consenso, sino la verdad.
Por eso, precisamente cuando las palabras se vuelven agresivas y el juicio se vuelve superficial,
elegimos estar con el Papa. No por una postura ideológica, sino por fidelidad al Evangelio.
Estar hoy con el Papa significa aceptar ser malinterpretado, criticado y, a veces, aislado. Significa
creer que la mansedumbre no es debilidad, sino fortaleza; que la verdad no necesita ser gritada; que
el Evangelio no se defiende con la violencia de las palabras, sino con la coherencia de la vida.
A la Iglesia y al mundo queremos decirles con sencillez: nosostros estamos con el Papa. Y lo hacemos
al estilo que nos caracteriza: junto a los pobres, en las periferias, en los lugares donde la dignidad humana
es herida, sin dejar de creer que la Providencia nunca abandona la historia.
Santo Padre, no está solo. La Familia Calabriana está con Usted, en la oración, en la fidelidad y en el
testimonio concreto de la vida cotidiana.
En nombre de toda la Familia Calabriana,
con sincero cariño, estima y agradecimiento,
P. Massimiliano Parrella
Casante

