Pobres Siervos y Siervas de la Divina Providencia

por | Abr 5, 2026 | Sin categoría

Queridos hermanos y hermanas de la familia Calabriana, en este Domingo de Pascua, día de la Resurrección, queremos compartir con todos ustedes, tanto en el territorio de habla hispana como con cada persona cercana a nuestra obra, un mensaje de profunda esperanza y alegría.

Que la luz de Cristo Resucitado sea la guía que ilumine cada paso de nuestra vida. Que esta luz resplandezca primeramente en nuestro ser, transformando nuestros corazones, y luego se extienda a nuestros hogares, fortaleciendo los lazos familiares con amor y comprensión. Que esta misma luz irradie en nuestra sociedad, impulsándonos a construir un mundo más justo, fraterno y lleno de paz.

En este tiempo tan especial que vivimos como congregación y como obra Calabriana, deseamos fervientemente que Él, el Resucitado, continúe iluminando la vida de cada persona, llenándolos de fe, esperanza y caridad. De manera particular, en esta Pascua de Resurrección, intensifiquemos nuestras oraciones por las vocaciones en todos los países de habla hispana donde estamos presentes: Argentina, Paraguay, Uruguay y República Dominicana. Que el Señor siga llamando a jóvenes generosos a seguirle en la vida consagrada, para el bien de la Iglesia y del mundo.

Que bendiga toda nuestra obra, cada una de sus actividades y a todos aquellos que con tanto esmero la hacen posible. Elevamos nuestras oraciones por todos nuestros benefactores, para que el Resucitado siga suscitando en ellos un corazón generoso, dispuesto a estar siempre al servicio del Reino de Dios, tal como lo anhelaba nuestro fundador, San Juan Calabria.

Nosotros, la Delegación María Inmaculada, extendemos también nuestro saludo y aprecio, con especial cariño, a nuestros hermanos de la Delegación Nuestra Señora Aparecida de Brasil, en particular a aquellos que se encuentran en el noviciado, incluyendo a nuestro hermano de nuestra delegación que realiza allí su etapa formativa. Que el Resucitado les fortalezca y les acompañe en su camino vocacional.

¡Felices Pascuas de Resurrección para todos! Que la alegría de este día perdure en sus vidas y les inspire a vivir cada jornada con la certeza de la victoria de la vida sobre la muerte.